Hubo un tiempo en que las "licencias Municipales" era nuestra vida, nuestros sueños. Con ellas descubrimos la amistad, los bellos momentos y fué ahí donde arrancó la revolución, la pasión por cultivar un mundo lejano que de pronto se abrió delante de nosotros y nos ofreció la vida, con energía para vivirla y sentirla y en ello nuestra felicidad.. Por ello rendimos culto a nuestro pasado desde la retrospectiva de las pequeñas motos que nos hicieron libres